Enfermedad de Chagas ¿qué debemos saber?

09 de Marzo de 201714:29
La enfermedad de Chagas, también llamada tripanosomiasis americana, o enfermedad de Chagas-Mazza (en honor al médico argentino) es una enfermedad potencialmente mortal causada por el parásito protozoo Trypanosoma cruzi.

Se calcula que en el mundo hay entre 6 y 7 millones de personas infectadas por Trypanosoma cruzi, el parásito causante de la enfermedad de Chagas, de los cuales 1.5 millones viven en Argentina. Es decir un 4% de la población del país, constituyéndolo como uno de los principales problemas de salud pública. Hay personas con Chagas en todo el país debido a que además de la transmisión vectorial, las migraciones humanas y la existencia de otras vías de transmisión distribuyen la enfermedad a lo largo de todo el territorio.

Se transmite a los seres humanos principalmente por las heces u orina de insectos triatomíneos conocidos como vinchucas (también chinches o muchos otros nombres, según la zona).

Según cálculos oficiales en base a datos propios e internacionales2 el costo de la enfermedad de Chagas en la Argentina se estimaba en pesos de 2013 como la suma del costo anual de la atención (infectados y enfermos) $ 12.448.800.000 y la del costo anual de la prevención, $ 317.200.000.

Distribución
La enfermedad de Chagas se encuentra principalmente en la parte continental de América Latina (en especial Argentina, Brasil y México) pero en las últimas décadas se ha observado con mayor frecuencia en los Estados Unidos de América, Canadá, muchos países europeos y algunos del Pacífico Occidental. Esto obedece sobre todo a la movilidad de la población entre América Latina y el resto del mundo.
Signos y síntomas
La enfermedad de Chagas tiene dos fases claramente diferenciadas. Inicialmente, la fase aguda dura unos dos meses después de contraerse la infección. Durante esta fase aguda circulan por el torrente sanguíneo una gran cantidad de parásitos. En la mayoría de los casos no hay síntomas o estos son leves y no específicos.

En menos del 50% de las personas picadas por un triatomíneo el signo inicial característico puede ser una lesión cutánea o la hinchazón amoratada de un párpado. Además, pueden presentar fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico.

Durante la fase crónica, los parásitos permanecen ocultos principalmente en el músculo cardíaco y digestivo. Hasta un 30% de los pacientes sufren trastornos cardíacos y hasta un 10% presentan alteraciones digestivas (típicamente, agrandamiento del esófago o del colon), neurológicas o mixtas. Con el paso de los años, la infección puede causar muerte súbita por arritmias cardiacas o insuficiencia cardiaca progresiva, por destrucción del músculo cardiaco y sus inervaciones.

Transmisión
En América Latina, el parásito T. cruzi se transmite principalmente por contacto con las heces u orina infectadas de insectos triatomíneos (vinchucas) que se alimentan de sangre. Por lo general, estos viven en las grietas y huecos de las paredes y los tejados de las casas de construcción deficiente en zonas rurales y suburbanas. Normalmente permanecen ocultos durante el día y por la noche entran en actividad, alimentándose de sangre humana.
En general, pican en una zona expuesta de la piel, como la cara, y defecan cerca de la picadura. Los parásitos penetran en el organismo cuando la persona picada se frota instintivamente y empuja las heces o la orina hacia la picadura, los ojos, la boca o alguna lesión cutánea abierta.

T. cruzi también se puede transmitir:
• por consumo de alimentos contaminados por T. cruzi; por ejemplo, por contacto con heces u orina de triatominos o marsupiales;
• por la transfusión de sangre infectada;
• por la transmisión de la madre infectada a su hijo durante el embarazo o el parto;
• por el transplante de órganos provenientes de una persona infectada; y
• por accidentes de laboratorio.
Tratamiento

La enfermedad de Chagas puede tratarse con benznidazol, y también con nifurtimox, que matan al parásito. Ambos medicamentos son eficaces casi al 100% para curar la enfermedad si se administran al comienzo de la infección en la etapa aguda, incluso en los casos de transmisión congénita. Sin embargo, su eficacia disminuye a medida que transcurre más tiempo desde el inicio de la infección.

El tratamiento con estos medicamentos también está indicado en caso de reactivación de la infección (por ejemplo, por inmunodepresión) y en los pacientes al principio de la fase crónica.

Se debe ofrecer tratamiento a los adultos infectados, especialmente a los que no presentan síntomas, dado que el tratamiento antiparasitario puede evitar o frenar la progresión de la enfermedad y prevenir la transmisión congénita en las embarazadas.

En esos casos, los posibles beneficios de la medicación para prevenir o retrasar el avance de la enfermedad de Chagas deben sopesarse contra la duración prolongada del tratamiento (hasta dos meses) y las posibles reacciones adversas (que se presentan hasta en un 40% de los pacientes tratados).

El benznidazol y el nifurtimox no deben administrarse a las embarazadas ni a las personas con insuficiencia renal o hepática. El nifurtimox también está contraindicado en personas con antecedentes de enfermedades del sistema nervioso o trastornos psiquiátricos.

Además, puede ser necesario administrar otros tratamientos específicos para las manifestaciones cardiacas o digestivas de la enfermedad.
Control y prevención.

No hay vacuna contra la enfermedad de Chagas. El método más eficaz para prevenirla es el control vectorial. El cribado de la sangre donada es necesario para prevenir la infección por transfusiones sanguíneas y donación de órganos.

Originalmente (hace más de 9.000 años), T. cruzi solo afectaba a los animales silvestres; fue después cuando se propagó a los animales domésticos y los seres humanos. A causa del gran número de animales silvestres que sirven de reservorio a este parásito, el mismo no puede erradicarse.
Control

En vez de ello, los objetivos de control consisten en eliminar la transmisión y lograr que la población infectada y enferma tenga acceso temprano a la asistencia sanitaria.

T. cruzi puede infectar a varias especies de triatomíneos. Según la zona geográfica, se recomiendan los siguientes métodos de prevención y control:
La principal medida preventiva es evitar la existencia de vinchucas en las viviendas y sus alrededores.

Para lograrlo, es importante:
• Revisar frecuentemente las viviendas y sus alrededores. Las vinchucas dejan manchas de materia fecal en las paredes que son claramente identificables.
• Mantener lo más ordenada posible la casa y sus alrededores.
• Ventilar las camas y los catres.
• Empleo de mosquiteros.
• Limpiar detrás de muebles y objetos colgados de las paredes.
• Mover y revisar las cosas amontonadas lo más frecuentemente posible.
• Evitar que los animales (perros, gatos, chanchos, gallinas, etc.) duerman dentro de la casa.
• Tapar las grietas y los agujeros de las paredes y techos.
• Construir los corrales con alambre o palo a pique, y no con enramada. Si ello no es posible, cambiar la enramada al menos una vez al año. Instalar los gallineros, corrales y palomares lo más lejos posible de la vivienda.
.Ante la presencia de vinchucas, es importante agarrarlas con un guante -con cuidado de no aplastarlas- y transportarlas en un frasco o bolsa con ventilación a la autoridad municipal, para solicitar el rociado de la vivienda y permitir el análisis del insecto.3
• Rociamiento de las casas y sus alrededores con insecticidas.
• Buenas prácticas higiénicas en la preparación, el transporte, el almacenamiento y el consumo de los alimentos.
• Mejora de las viviendas y su limpieza para prevenir la infestación por el vector.
• La erradicación de la vivienda rancho impacta disminuyendo la morbi-mortalidad no sólo de la Enfermedad de Chagas, sino también de: Paludismo, Dengue, Enfermedades Respiratorias, Enfermedades transmitidas por agua (hepatitis, diarreas), Enfermedades Transmitidas por Alimentos, Enteroparasitosis, Geohelmintiasis, Ectoparasitosis.
notas

1Argentina, Belice, Bolivia (Estado Plurinacional de), Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guyana francesa, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela (República Bolivariana de).
2 Lee BY, Bacon KM, Bottazzi ME, Hotez PJ. Global economic burden of Chagas disease: a computational simulation model. Lancet Infect Dis. 2013 Apr;13(4):342-8. doi: 10.1016/S1473-3099(13)70002-1.
3. En cada Provincia existe un Programa Provincial de Control de Chagas. Estos Programas deben garantizar la distribución de insecticidas para combatir a las vinchucas, los insumos necesarios para realizar los análisis de Chagas y los medicamentos específicos para la enfermedad. Para que esto sea posible el Programa Nacional provee de recursos a todas las provincias.
Fuentes de datos: Ministerio de Salud, Fundación Mundo Sano, Dirección de Enfermedades Transmisibles por Vectores. Ministerio de Salud, Organización Mundial de la salud, Programa Nacional de Chagas


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