Falleció el doctor Abel Olivero, ex vicepresidente de FEMEBA.

La Mesa Ejecutiva y el Consejo Directivo lamentan informar el fallecimiento del doctor Abel Héctor Olivero, a sus 78 años, quien se desempeñara como titular de la Agremiación Médica de Magdalena y como vicepresidente de FEMEBA hasta 2023.
Asimismo, deseamos acompañar a su esposa Susana, a sus hijos, Alejandra y Damián, al resto de sus familiares, colegas y amigos en este momento de inmensa pena y dolor.
Nacido en Rosario, provincia de Santa Fe, el 31 de julio de 1948, egresó de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional del Litoral en enero de 1974.
Luego, realizó estudios de posgrado en Cardiología y Medicina General mediante cursos dictados por la Sociedad de Cardiología de La Plata, el Hospital Italiano de dicha ciudad y la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata.
Entre los años 1974 y 1975, se desempeñó como médico del Servicio de Cardiología del Instituto Médico Quirúrgico MAPACI de la ciudad de Rosario y, en el bienio 1975-1976, fue médico concurrente en Cardiología del Hospital Subzonal de Magdalena.
A partir de 1975, desarrolló una extensa trayectoria en la Clínica Modelo de Magdalena en la especialidad de Medicina General con orientación en Cardiología, institución en la que también ejerció como Director Médico entre 1991 y 1995. Asimismo, desde 1988 y por varios períodos fue presidente de la Agremiación Médica de Magdalena.
En el ámbito de la Federación Médica de la Provincia de Buenos Aires (FEMEBA), construyó una destacada carrera dirigencial: fue miembro suplente del Tribunal Disciplinario (1991–1995), miembro del Consejo Directivo en representación de la I Circunscripción (1997–2001), Secretario Suplente de la Mesa Ejecutiva (2003–2007), Secretario de Prensa, Difusión y Relaciones Públicas (2007–2011), Secretario de Gobierno (2011-2015), previo a su labor como vicepresidente.
Vale recordar, finalmente, que FEMEBA también lo distinguió con el premio premio Médico Emérito 2025.
Querido Abel, te vamos a extrañar. Descansa en paz.